Los centros públicos son igual de competentes que los privados o concertados, también una de las razones por las que elegimos los centros públicos fue porque estamos viviendo una época en la que los centros de enseñanza públicos se están viendo bastante afectados, ya que están recortando su financiación y eso hace que se creen ciertos limites para poder desempeñar ciertas labores docentes. De igual forma pensamos que estos centros eran los más cercanos a nosotras ya que hemos estudiado en centros públicos y conocemos su estructura y funcionamiento y estamos satisfechas con sus resultados. Según aparece recogido en la “Ley Orgánica de Educación” (LOE) en su artículo 108, “Clasificación de los centros” la Escuela Pública se define como: “Son centros públicos aquellos cuyo titular sea un administración pública”. LOE, 2006 La educación pública es el sistema nacional educativo de cada país, que, por lo general, comprende la planificación, supervisión o ejecución directa de planes de estudio y educación escolarizada de diversos niveles académicos.

El objetivo de la educación pública es la accesibilidad de toda la población, ya que como queda recogido en la Constitución Española, todo el mundo tiene derecho a una enseñanza pública y gratuita. La educación pública se ofrece a los niños del público en general por el gobierno, ya sea nacional, regional o local, siempre por una institución de gobierno, y pagado, en todo o en parte, por los impuestos. El término se aplica generalmente a la educación básica, la educación primaria y secundaria o bien a todo el sistema comprendido entre educación infantil y el último curso de la educación secundaria. También se aplica a la educación post-secundaria, educación superior, o las universidades, colegios, escuelas técnicas que reciben ayudas públicas.

Actualmente la Escuela Pública queda sumergida en una profunda crisis, ya que el sistema educativo no se acaba de afianzar y sigue siendo un desacuerdo entre políticos que lo único que hacen es destruir nuestra enseñanza, sobre todo nuestra enseñanza pública. Paulo Freire decía que el problema de la escuela popular o pública no era el metodológico ni el pedagógico, sino que problema real era la política. Freire propone la concienciación y el desarrollo de la convivencia crítica, planteando que el docente y el alumno establezcan una relación horizontal, no asimétrica, con la finalidad de que el estudiante recupere cierta autonomía que le permita ejercer su participación en el centro educativo de la misma manera que los docentes. Torres, C.A. (Comp.) (Octubre del 2002)

Es por eso que también se llega a la conclusión de que es una estrategia del Estado para la sociedad, ya que han intentado crear una cultura reproductora que impide la diversidad de saberes que podemos encontrar en nuestras aulas.

Todo lo dicho anteriormente se queda reflejado en lo dicho por Julia Vicuña Yacarine en su artículo: “Educación: Un derecho, no un servicio comerciable”. Ella cita lo siguiente:  “Una tendencia mundial es pensar la educación como un servicio comercializable y no como un derecho, y hasta la Organización Mundial del Comercio estaría elaborando disposiciones sobre educación en los tratados de libre comercio” J. Vicuña. (Noviembre del 2010). Esto quiere decir que mercantilizar con un derecho humano es un acto bastante grave y que con las renovaciones de la educación, especialmente de la educación pública, solo consiguen la ampliación de capital, pero no la mejora de la educación.  El mejor colegio depende del niño y hasta del barrio en el que se vive. Excelentes hay muy pocos, pero no todos están en la privada. Nuestra opinión es que la enseñanza pública es muy digna, y lo sería más si no tuviera a veces en el mismo barrio la competencia un tanto “desleal” de colegios concertados que también cuentan con subvención p

ública y que por parecerse a los privados gustan tanto a los padres. Ahora bien, no es fácil comparar ni en bloque (privada-pública) ni en concreto (tal cole público y tal privado) sin tener en cuenta el distrito en que vives: en un barrio de buen nivel y prestaciones, suele haber colegios aceptables, tanto públicos como concertado o privados. En un barrio humilde o sin servicios, el concertado o privado pueden destacar algo y atraer la atención de los padres, pero puede haber públicos estupendos que cargan, además, con los niños que no acceden a los otros, y que no olvidemos, son niños tan niños como los nuestros. No pongamos estigmas raciales o económicos, que eso no es una enfermedad individual ni se contagia.

En general, la clave está en lo que dice Tespio, “el análisis por zonas o distritos nos da mejores notas para los colegios con clientela de superior nivel socio-económico”. Al igual que añade que parece que “los alumnos de la privada sacan mejores notas que los de la pública, como consecuencia de que la primera prefiere establecerse en zonas seleccionadas, mientras que la segunda está obligada a atender a los sectores más deprimidos”. Pues claro.

También queremos añadir que los inmigrantes (es decir, los españoles hijos de inmigrantes en muchos casos) no siempre tienen menos nivel o estudian menos. Es cierto que muchos padres siguen teniendo en cuenta su porcentaje en las aulas (por las diferencias culturales a veces, o por una mayor tendencia al conservadurismo o machismo, dicho todo esto sin generalizar), pero no siempre por su nivel académico ni económico.

Concluyendo diremos que no hay escuelas mejores ni peores, todas son dignas y optimas para el aprendizaje de los niños, por lo tanto debemos de olvidar las diferencias y luchar por la educación, tanto en centros públicos como privados, ya que la educación debe de ser la base de toda persona. 

Campaña en defensa de la escuela pública. Yo estudié en la pública. 

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